El estado de California se ha posicionado como una figura central en un cambio revolucionario desde una trayectoria de 100 años de motores de combustión interna (ICE) utilizados en el transporte comercial. En un lapso de tres años, el estado ha adoptado las regulaciones de vehículos comerciales más estrictas del mundo; Camiones Limpios Avanzados (ACT), el Reglamento Ómnibus de Vehículos y Motores de Trabajo Pesado y Flotas Limpias Avanzadas (ACF). Las tres reglas trabajan juntas para hacer una transición gradual de camiones, autobuses y furgonetas comerciales a vehículos de cero emisiones (ZEV).