Hoy en día, más empresas están invirtiendo en soluciones bajas en carbono en los mercados industriales y de generación de energía, incluida la minería, el mar y el ferrocarril. Estas soluciones incluyen sistemas híbridos de batería eléctrica y de pila de combustible, así como motores de combustión interna (ICE) impulsados por hidrógeno.